RESIDENT EVIL: DEATH ISLAND

 Animación frenética con mutantes aberrantes.

¡Buenas tardes mis locos asiáticos!

Tras mucho tiempo sin hablar de ninguna película de animación en el blog llega hoy Resident Evil: Death Island, una nueva iteración de la saga de animación basada en el videojuego de Capcom que puede haberse convertido fácilmente en mi favorita de la franquicia animada. En esta ocasión veremos una nueva mutación del famoso y letal Virus T, la cual está haciendo estragos en la isla de Alcatraz y alrededores. La lucha para salvar a los inocentes la llevarán a cabo los cinco protagonistas más famosos de la franquicia: Leon S. Kennedy, Chris Redfield, Jil. Valentine, Claire Redfield y Rebecca Chambers.

Su acción constante, su apartado visual y las inquietudes de sus personajes se convierten en las tres bazas más potentes de la película para intentar crear una historia que gracias a su escasa hora y media se torna de lo más divertida y frenética. El ritmo de Resident Evil: Death Island no hace prisioneros y si pestañeamos nos habremos perdido unas peleas de lo más espectaculares. Si buscáis una buena adaptación basada en el universo creado por Capcom, ésta es la película que estábais esperando. Nos adentramos hoy en la cárcel de Alcatraz para descubrir los oscuros secretos que allá moran.




Sinopsis: El agente Leon S. Kennedy tiene la misión de rescatar al Dr. Antonio Taylor de unos secuestradores, cuando una mujer misteriosa frustra su búsqueda. Mientras tanto, Chris Redfield está investigando un brote de zombis en San Francisco, donde no se puede identificar la causa de la infección. Lo único que tienen en común las víctimas es que todas visitaron la isla de Alcatraz recientemente. Siguiendo esa pista, Chris y su equipo se dirigen a la isla, donde les espera un nuevo horror. Una cinta que ha aprendido de sus antecesoras y sabe mejorar todo aquello que ya nos gustaba para llegar a un nuevo nivel de calidad y terror.

He de decir que las películas de animación de Resident Evil siempre han estado más enfocadas a la acción que al terror (teniendo también escenas potentes de este último, aunque más escasa), pero siempre han sido mejores que los live-action. Partiendo de esa base podemos decir que Resident Evil: Death Island es la que mejor sabe hacer esto, combinar terror con acción en un explosivo cóctel que disfrutaremos como niños pequeños. Ese buen hacer, además, se extrapola a todas las demás facetas, desde un apartado técnico muy solvente y espectacular a un reparto de personajes tan famosos como carismáticos. Y, aunque la historia no sea la panacea, podemos asegurar que ésta es la película que todo fan esperaba.




Uno de los motivos por los que los primeros tráilers habían captado mi atención fue ver la aparición de Jill Valentine en la nueva película, pues es la primera vez que vemos al personaje presente en este tipo de películas y es, sin duda, mi favorito de la franquicia. Era poco entendible que uno de los personajes más queridos y carismáticos de la saga Resident Evil no tuviese un hueco en todas estas producciones animadas, pero por suerte se ha puesto solución a tal sinsentido con la mejor aparición que podría haber tenido, pues su papel es clave para la resolución de los acontecimientos aquí ocurridos. Y pongo el foco en Jill y no en los demás, porqué me parece el personaje más maduro y profundo de la trama, siendo ella la persona que más sufre por su pasado en todo el metraje.

Hay que decir que los diálogos no son una maravilla, pero hay momentos muy interesantes que complementan a los videojuegos de una forma acertada, pues sin ir más lejos, Jill hace referencia a Wesker y la quinta entrega videojueguil en cierta escena que no desvelaré, aportando profundidad y empatía con su personaje. El resto de personajes (con aparición de alguno inesperado) también son interesantes, pero quedan mucho más diluidos en la acción pese a contener un carisma indiscutible. Por su lado, el desarrollo es lo suficientemente ágil para que sepamos disfrutar de todo sin tener que pararnos a pensar mucho en lo que nos puede parecer más discutible en la cinta.




Mi punto negativo, y lo que no eleva la película a la perfección, entre otras cosas, es que el antagonista es un auténtico desastre. Sus motivaciones para intentar acabar con todo el mundo no son ni coherentes ni sólidas, dejando entrever que su personaje está ahí como excusa para meter unos cuantos monstruos y zombis sin mucha más pretensión que la de entretener. El malo es uno de esos que olvidaremos con rapidez por su absurdo comportamiento y por parecer más un meme que otra cosa, por lo que hace que nuestra atención se centre más en otras cosas, como por ejemplo la historia de nuestros protas. Además, su derrota es previsible y no presenta ningún poder en sus manos que parezca lo suficientemente letal como para acabar con Jill y compañía, así que podemos pasar de su cara fácilmente.

En cuanto al apartado visual, éste brilla con luz propia, dejando ver la patente evolución técnica que ha sufrido esta saga de animación desde su primera entrega allá por 2008 con Resident Evil: Degeneration. El CGI es el mejor hasta la fecha y consigue que las expresiones faciales alcancen una nueva cota de realismo que aunque ya venía siendo notable en las anteriores entregas, aquí da un paso más de calidad. Además, todo ello es aderezado con un apartado sonoro que acompaña perfectamente a la acción, sabiendo jugar sus cartas a la perfección. Pocas son las pegas más allá de las caras de Claire y Chris Redfield, las cuales difieren un poco de las vistas en el remake de Resident Evil 2 y REVII y Village. Pero eso es más una apreciación personal que a muchos no les importará.




No quiero olvidarme de que las conexiones con el lore canon de la saga es importante para tener la sensación de que esta historia es necesaria e interesante para conocer a nuestros personajes favoritos. Capcom y el estudio de animación encargado de la realización de la película nos han querido dejar pequeños detalles argumentales que podemos conectar con el pasado en un entramado muy bien diseñado y argumentado, a la par que nos entregan un poco de fanservice justificado. Dicho esto, solo queda que disfrutéis de lo que la isla de la muerte tiene por entregaros, que no es poco.

En definitiva, Resident Evil: Death Island nos provoca ganas de rejugar los videojuegos por su fidelidad a ellos. Nos enseña también que hacer las cosas bien no cuesta nada y que con ganas se pueden sacar productos audiovisuales a la altura de la franquicia. Capcom parece estar en estado de gracia desde hace ya unos años y no solo en su sector, por lo que esperemos que esta inspiración nos entregue más películas así tanto de animación como de carne y hueso (que falta hace). No os la perdáis si la estrenan en algún cine cercano o si la podéis ver en casa...¡vale mucho la pena!




Conclusión: Resident Evil: Death Island es una de las mejores adaptaciones del famoso videojuego a la animación, consiguiendo que tanto sus protagonistas como la acción cojan el protagonismo por méritos propios. El antagonista es su punto más flojo, pero no desmerece un conjunto frenético y alucinante. Visualmente espectacular, esta es una película fantásticamente producida que se nos pasará volando tanto a los fans de la franquicia, como a aquellos que entren en ella por primera vez.


TRÁILER DE RESIDENT EVIL: DEATH ISLAND:




FICHA TÉCNICA/ARTÍSTICA DE RESIDENT EVIL: DEATH ISLAND:

Título original: Biohazard: Death Island (Resident Evil: Death Island)
País: Japón
Año: 2022
Duración: 90 min.
Director: Eiichirô Hasumi
Guión: Makoto Fukami (Videojuego: Capcom)
Música: Rei Kondoh
Animación: TMS Entertainment
Reparto de voz: Nicole Tompkins, Kevin Dorman, Matthew Mercer, Stephanie Panisello
Productora: Quebico / TMS Entertainment
Distribuidora: Kadokawa / Odex / Stage6 Films / Sony Pictures Home Entertainment
Género: Terror / Acción / Thriller
Nota: 8'5/10


NO DISPONIBLE EN PLATAFORMAS PARA SU VISIONADO.

NO DISPONIBLE EN BLU-RAY NI DVD EN ESPAÑA.


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¡Hasta pronto y a ver mucho cine asiático!

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