DOWNRANGE

¡Buenas tardes amantes de lo asiático!

El año pasado nos llegaba a las pantallas de algunos festivales una de las películas más esperadas para los que somos amantes de Ryuhei Kitamura y su cine más violento. La película en cuestión se titulaba Downrange, y un año después ha comenzado a estrenarse en algunas salas de nuestro país. ¿Pero que pienso de esta producción ahora que ya ha pasado un tiempo y he tenido la oportunidad de revisarla? Pues muchos conflictos internos que dirimiré a continuación.

La película nos narrará la historia de unos jóvenes universitarios que harán lo indecible por sobrevivir a la presencia de un asesino que quiere acabar con ellos sin razón alguna, pero...¿conseguirá matarlos a todos o seremos los primeros en morir como público aburrido? Esa es la mayor pregunta que nos podemos hacer al acabar de verla, pues desgraciadamente, tiene tantos puntos flojos que es difícil explicar qué ha ocurrido durante su hora y media. Poneos a salvo pues comienza la carnicería.


DOWNRANGE






Atrapados en mitad de una carretera de las montañas, un grupo de amigos se convierte en el objetivo de un francotirador. Un asesino implacable que no tendrá piedad alguna a la hora de quitar vidas y crear un auténtico festival de sangre sin precedentes. La base está clara, Kitamura quiere con esta película bañarnos en sangre y hacer que nos duela a nosotros de tanta violencia que vamos a ver en pantalla, y en ocasiones lo consigue. Pero, lo que está claro es que más allá de la violencia de la película no hay nada más, dejando a este largometraje huérfano tanto de argumento y de toda lógica.

Nada más empezar nos daremos cuenta de una de las peores cosas que pueden suceder en cualquier película, la falta de personalidad de sus personajes, los cuales tienen un encefalograma plano preocupante. Su vacío es tal que podremos catalogar a todos y cada uno de ellos como simple carnaza en manos de un asesino implacable y con uno de los trabajos más fáciles que se han visto por parte de un psicópata en un slasher.  Y tal es el desajuste en cuanto a personalidades, que comenzaremos a ver decisiones y situaciones de cada uno de nuestros protagonistas que irán minando nuestra paciencia, creando en nosotros una desesperación e impotencia dignas de mención.




Si la palabra estupidez tuviera que ser explicada de manera clara y concisa, el título de esta película y su guión serían una buena manera de hacerlo. Llega un punto de la cinta en la que no nos explicaremos como los personajes pueden llegar a ser tan idiotas y pueden ponernos tensos con sus decisiones absurdas. Muchos de ellos morirán de manera inexplicable y en ningún momento empatizaremos con ninguno, dejándonos más preocupados por el talento de un guionista que es prácticamente inexistente que por si sobrevivirá alguien. El reparto no podía salvar esta debacle, ni tampoco parece que tuvieran muchas ganas de hacerlo. Seguramente nunca nos ha importado tan poco el destino y la seguridad de unos protagonistas.

La película es tan mala, que lo único con lo que podremos disfrutar es dándole la vuelta y riéndonos de ella sin parar, intentando adivinar cual será el siguiente paso de un argumento de risa. Además, el único punto verdaderamente disfrutable, será el de la sangre, pues cada una de las muertes es a cada cual más violenta, salpicándonos a nosotros mismos en nuestras butacas o sofás. Más allá de eso, nada parece ser muy destacado a parte de un par de planos de cámara. Mención especial a un final de traca, donde veremos morir a varios personajes que entran en la trama solo para ser aniquilados. Desde un coche familiar que veremos volar por los aires a un grupo de policías que parecen tener ganas de dejar esta vida cuanto antes. Inexplicable.




Normalmente diría que esta película está hecha para festivales de terror donde poder pasarlo bien en un ambiente que es óptimo para ello, pero en esta ocasión creo que la pérdida de tiempo es tan grande que no es digna ni de eso. Es difícil entender como se puede escribir un guión tan mal y encima tener la caradura de ni siquiera revisarlo. Visto esto cualquiera puede llegar a hacer una película, y seguramente sea mejor que lo que acabamos de ver. Por cierto, el árido paraje donde se ha rodado la película, da menos juego que el parchís, por lo que poco podemos decir de él. Nada en esta película parece haber sido un acierto.

En cuanto al director, Ryuhei Kitamura, siempre ha sido uno de mis favoritos, dejando claro su estilo y ultraviolencia. En cada una de sus películas nos ha enseñado su talento para el género gore, e incluso ha dirigido algunos guiones realmente destacables como el de No one lives o el de Aragami. Pero, parece ser que como todo director, siempre hay algún tropiezo, y Donwrange ha sido el más basto que podría haber tenido. Incluso Midnight Meat Train tenía una atmósfera turbia y llena de buenos momentos que aquí no se ha logrado ni por asomo. Toda una lástima, pues la idea prometía mucho en esta película. Recordemos que el director ha tenido una evolución fulgurante desde su estreno con Versus, Down to hell y Heat After Dark (que incluso tenía visos de Hitchcock) hace ya más de 20 años. Esperemos que esto solo haya sido una anécdota.




Sin más, hoy no entraré a hablar ni de los actores ni de nada por el estilo, pues creo que no hace ninguna falta recordar a gente que merece ser olvidada. Simplemente, evitad ver esta película y gastad vuestro tiempo en cosas mejores.


TRÁILER DE DOWNRANGE:




FICHA TÉCNICA DE DOWNRANGE:

Título original: Downrange (Blanco perfecto)
País: Estados Unidos / Japón
Año: 2017
Duración: 90 min.
Director: Ryuhei Kitamura
Reparto: Kelly Connaire, Stephanie Person, Rod Hernandez, Alexa Yeames, Anthony Kirlew
Género: Thriller / Terror
Nota: 3/10


¡Hasta pronto y a ver mucho cine asiático!


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